El documento aborda la influencia del zen en el diseño japonés, enfatizando la simplicidad, el uso de materiales naturales y la creación de espacios ordenados y serenos. También se discute el estilo vintage, que se caracteriza por la mezcla de elementos antiguos y frescos, colores contrastantes y un mobiliario que evoca retro y lujo. La armonía y la meditación son conceptos centrales en ambas estéticas.