Según Platón, Aristóteles y Sócrates, la ética busca la felicidad a través del conocimiento y la práctica de la virtud. Platón creía que la virtud es conocimiento que puede aprenderse, mientras que Sócrates pensaba que la razón guía hacia lo bueno y lejos de lo malo. Aristóteles veía la felicidad como el fin de la ética y resultado de vivir de acuerdo a la virtud.