Es una forma de pensar típica de nuestra cultura Occidental.
Propone que existen unos principios o 'leyes', a los cuales se puede
acceder de manera racional. Esos principios o leyes deben guiar la
acción (ética, política) y el conocimiento (ciencia). En la ciencia se
presupone que existen unas leyes fundamentales que rigen el
funcionamiento del universo. Existen unas partículas fundamentales
y unas leyes matemáticas a las cuales se puede reducir todo
entendimiento del Cosmos. En la ética, el 'universalismo' se
manifiesta a través de principios generales que guían la acción
humana: la ley del talión, los diez mandamientos, la regla de oro, el
imperativo categórico, el principio de responsabilidad o los derechos
humanos. Todos estos principios pretenden ser universales. La
relación entre los hombres (o entre los hombres y el medio) debe
estar mediada por estos principios universales, válidos en todo
momento y todo lugar y para todos los casos. Tanto el otro como la
relación yo-otro están definidos en el principio universal.
 Según esta idea, la comunicación no sólo es posible, sino que es
continua y 'ubícua': nos estamos comunicando todo el tiempo.
sepuede resumir en la frase: 'yo soy el otro'. Este pensamiento es
una de las guías de todo nuestro curso de ética, y su consecuencia
fundamental es que nos estamos construyendo continuamente en
nuestras relaciones: somos seres relacionales, nos jugamos, nos
transformamos, nos cramos y recreamos a través del otro. De
manera que lo que soy es el producto de un denso y complejo
entramado de relaciones: no puedo ser sin mis relaciones. No soy
sino en y por mis relaciones. Se deriva de esto que no hay
principios universales, válidos en todo momento y en todo lugar,
pues me juego en cada relación, y la relación se transforma y se
construye en cada momento. Lo que guía a la relación es el
principio del pacto, que es íntimo y dependiente de cada situación,
no universal. Al final, no existe un 'yo' separado: la separación es
una ilusión. Algunos autores que profundizan en esta visión son:
Emmanuel Levinas, Jaques Lacan o Tich Nhat Hahn.

Etica

  • 4.
    Es una formade pensar típica de nuestra cultura Occidental. Propone que existen unos principios o 'leyes', a los cuales se puede acceder de manera racional. Esos principios o leyes deben guiar la acción (ética, política) y el conocimiento (ciencia). En la ciencia se presupone que existen unas leyes fundamentales que rigen el funcionamiento del universo. Existen unas partículas fundamentales y unas leyes matemáticas a las cuales se puede reducir todo entendimiento del Cosmos. En la ética, el 'universalismo' se manifiesta a través de principios generales que guían la acción humana: la ley del talión, los diez mandamientos, la regla de oro, el imperativo categórico, el principio de responsabilidad o los derechos humanos. Todos estos principios pretenden ser universales. La relación entre los hombres (o entre los hombres y el medio) debe estar mediada por estos principios universales, válidos en todo momento y todo lugar y para todos los casos. Tanto el otro como la relación yo-otro están definidos en el principio universal.
  • 6.
     Según estaidea, la comunicación no sólo es posible, sino que es continua y 'ubícua': nos estamos comunicando todo el tiempo. sepuede resumir en la frase: 'yo soy el otro'. Este pensamiento es una de las guías de todo nuestro curso de ética, y su consecuencia fundamental es que nos estamos construyendo continuamente en nuestras relaciones: somos seres relacionales, nos jugamos, nos transformamos, nos cramos y recreamos a través del otro. De manera que lo que soy es el producto de un denso y complejo entramado de relaciones: no puedo ser sin mis relaciones. No soy sino en y por mis relaciones. Se deriva de esto que no hay principios universales, válidos en todo momento y en todo lugar, pues me juego en cada relación, y la relación se transforma y se construye en cada momento. Lo que guía a la relación es el principio del pacto, que es íntimo y dependiente de cada situación, no universal. Al final, no existe un 'yo' separado: la separación es una ilusión. Algunos autores que profundizan en esta visión son: Emmanuel Levinas, Jaques Lacan o Tich Nhat Hahn.