Antes de Darwin y Lamarck, las teorías dominantes sobre el origen de las especies eran el fijismo, que proponía que las especies no habían cambiado desde su creación; el catastrofismo, que argumentaba que las extinciones masivas estaban causadas por catástrofes, y el creacionismo, que atribuía la creación de especies a Dios. Estas teorías comenzaron a ser cuestionadas en el siglo XIX con las ideas evolutivas de Lamarck y culminaron con la teoría de la evolución por selección