La teoría del equilibrio puntuado propone que la evolución ocurre en dos fases: estasis, donde la especie se mantiene estable, y puntuación, donde ocurre una especiación rápida. Esto explica por qué el registro fósil muestra especies que parecen aparecer de forma repentina y permanecer casi inalteradas, en lugar de formas de transición graduales.