La filariasis linfática es una enfermedad parasitaria tropical transmitida principalmente por mosquitos, afectando a 863 millones de personas en aproximadamente 50 países, con importantes consecuencias como hidrocele y linfedema. Los agentes causales incluyen Wuchereria bancrofti y Brugia malayi, y su diagnóstico se realiza mediante pruebas serológicas y ecografías. El tratamiento incluye fármacos filaricidas y programas de control en áreas endémicas para reducir la transmisión.