La filosofía helenística comprende corrientes como el estoicismo, epicureísmo, cinismo y escepticismo, surgiendo en un contexto de inestabilidad política y desigualdad social, donde el individuo busca la felicidad. El estoicismo, fundado por Zenón, enfatiza vivir de acuerdo con la naturaleza y aceptar el destino, mientras que el epicureísmo, fundado por Epicuro, aboga por una vida moderada y la búsqueda del placer. El cinismo, representado por Diógenes, promueve una vida simple libre de convenciones sociales, y el escepticismo, iniciado por Pirrón, sostiene que el conocimiento verdadero es inalcanzable y promueve la suspensión del juicio.