La gran expedición de Alejandro Magno entre 334-323 a.C. tuvo consecuencias políticas y marcó el fin de la era clásica griega y el inicio de un nuevo período conocido como helenístico. Este período se caracterizó por la difusión de la cultura griega y su integración con culturas orientales, así como por el surgimiento de nuevas escuelas filosóficas como el estoicismo, epicureísmo y escepticismo que buscaban orientar al hombre griego que había perdido su antigua autonomía política.