El documento resume tres corrientes filosóficas de la antigua Grecia: el epicureísmo, el estoicismo y el cinismo. El epicureísmo defendía el placer como bien supremo y rechazaba los temores a los dioses y a la muerte. El estoicismo enfatizaba la virtud y el control de las pasiones siguiendo la razón. Los cínicos criticaban la sociedad y promovían una vida simple y natural siguiendo a filósofos como Antístenes y Diógenes.