El documento analiza la brecha entre la formación universitaria y las necesidades del mercado laboral en México. Muestra que sólo el 55% de los egresados universitarios lograron empleos profesionales, y que los empleadores demandan competencias genéricas como pensamiento crítico, comunicación, trabajo en equipo y aprendizaje continuo, más que conocimientos específicos. También resalta la necesidad de mejorar la formación práctica de los estudiantes y actualizar los planes de estudio para enfocarse más en las necesidades del sector económic