La franquicia es un modelo de negocio que involucra a un franquiciador, que proporciona una marca y sistema operativo, y a un franquiciado, que paga por el derecho a operar bajo esa marca. Este modelo se originó en la Edad Media y se popularizó en Estados Unidos en el siglo XIX, contando hoy con millones de franquicias en todo el mundo. Aunque presenta ventajas como el uso de una marca consolidada y capacitación, también tiene desventajas como el costo de las regalías y la pérdida de autonomía del franquiciado.