Los fármacos antifúngicos son medicamentos utilizados para tratar micosis causadas por hongos, tanto primarios como oportunistas. Su mecanismo de acción se basa en la inhibición de procesos específicos en la célula fúngica, como la síntesis de ergosterol, y su clasificación incluye polienos, azoles, alilaminas, entre otros. Además, la resistencia a los antifúngicos puede ser intrínseca o adquirida, lo que complica el tratamiento de infecciones fúngicas.