El documento describe las fuentes construidas en la ciudad de León durante el periodo borbónico bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV entre los años 1785 y 1801. Las fuentes se construyeron principalmente en piedra siguiendo estilos neoclásicos y se ubicaron en diversas plazas públicas con el objetivo declarado de mejorar la salud pública y embellecer la ciudad. Algunas de las fuentes más destacadas fueron la Fuente del Arca, la Fuente de San Marcelo, la Fuente de San Isidoro y la Fuente de Neptuno