La historia narra la vida de dos hermanos, Efraín y Enrique, que viven en extrema pobreza con su abuelo Don Santos, quien obliga a los niños a buscar comida en la basura para alimentar a su cerdo, Pascual. Un accidente y una enfermedad impiden que los niños recojan la comida, lo que lleva a Don Santos a sacrificar al perro de los niños para alimentar a Pascual, desencadenando una violenta confrontación. El documento concluye que la situación refleja un claro abuso por parte del abuelo hacia sus nietos.