La geosfera se divide en la corteza, manto y núcleo. La corteza se compone de relieves continentales y oceánicos como dorsales y fosas. El manto es la capa intermedia formada por rocas, mientras que el núcleo interno es sólido y el externo es líquido. Los minerales son sustancias puras naturales que forman las rocas por procesos como vulcanismo, sedimentación o cambios en otras rocas.