El documento define las competencias como la capacidad de un individuo para aplicar conocimientos y habilidades en situaciones específicas. Describe cinco tipos de competencias: intelectuales, prácticas, interactivas, sociales y éticas. También discute la calidad educativa y la gestión de calidad, señalando que esta última implica mejorar continuamente los procesos de aprendizaje a través de la planificación, organización y evaluación institucional.