La guía de auditoría aborda la planificación de auditorías gubernamentales, que se efectúan en tres fases: planificación, ejecución y comunicación de resultados. Se enfatiza la importancia de realizar una planificación preliminar y específica, documentando los elementos clave para asegurar la eficiencia y efectividad de las auditorías. La planificación debe adaptarse a la naturaleza de cada entidad y establecer estrategias claras basadas en normativas y expectativas adecuadas.