Existe una discrepancia entre el Ministerio de Educación de Costa Rica y la Iglesia Católica con respecto a las guías sexuales para estudiantes. El Ministerio quiere implementar guías que incluyan información sobre anticonceptivos y relaciones prematrimoniales, mientras que la Iglesia se opone porque va en contra de sus principios. Esta discrepancia ha generado un debate público sobre la educación sexual y los derechos de los jóvenes.