El documento explora el enfoque de la vulnerabilidad social como una forma de entender las causas de la pobreza, enfatizando la importancia de reducir vulnerabilidades y aumentar capacidades para mejorar el bienestar de las personas. Se argumenta que este enfoque permite una comprensión más profunda de las desigualdades y factores que afectan a las comunidades, y propone que el desarrollo debe basarse en las capacidades de las propias poblaciones. También se mencionan las debilidades en las mediciones actuales de pobreza y vulnerabilidad, sugiriendo la necesidad de un análisis más integral y dinámico de la realidad social.