El Manierismo fue un estilo arquitectónico italiano caracterizado por proporciones exageradas, asimetría y elementos clásicos usados de manera caprichosa. Algunos arquitectos manieristas notables fueron Giulio Romano, conocido por combinar elementos decorativos de forma extraña, Domenico Fontana, responsable del palacio de Letrán y la biblioteca Vaticana, y Andrea Palladio, quien buscaba formas geométricas puras y simetría.