El manierismo fue un estilo artístico surgido en Italia a inicios del siglo XVI, caracterizado por la complejidad formal y la subjetividad en la expresión, en contraste con los ideales del Renacimiento. Este movimiento abarcó tanto la pintura como la arquitectura, donde se rompieron las normas de equilibrio y armonía para explorar la discordancia y los elementos visuales inesperados. Artistas destacados como Andrea Palladio y Jacopo Vignola definieron el periodo, dejando un legado significativo en obras arquitectónicas y pictóricas que reflejan la tensión social de su tiempo.