Haemophilus influenzae

Haemophilus influenzae

H. influenzae sobre una placa de agar-sangre.

Clasificación científica

Dominio:

Bacteria

Filo:

Proteobacteria

Clase:

Gammaproteobacteria

Orden:

Pasteurellales

Familia:

Pasteurellaceae

Género:

Haemophilus

Especie:

H. influenzae
(LEHMANN & NEUMANN 1896)
WINSLOW et al. 1917

Haemophilus influenzae, anteriormente llamado bacilo de Pfeiffer o Bacillus influenzae, son
cocobacilos Gram-negativo no móviles descritos en 1892 por Richard Pfeiffer durante
una pandemia de gripe. Es generalmente aerobio pero puede crecer como anaerobiofacultativo. H.
influenzae fue considerado erróneamente como la causa de la gripe común hasta 1933, cuando
la etiología viral de la gripe llegó a ser aparente. Sin embargo, H. influenzae es responsable de un
amplio rango de enfermedades como meningitis, epiglotitis,neumonía, sepsis y otras de menor
gravedad.1
Debido a su pequeño genoma, H. influenzae fue el primer organismo de vida libre cuyo genoma
completo fue secuenciado, por Craig Venter. Su genoma consiste de 1.830.140 pares de bases y
contiene 1.740 genes.2
Índice
[ocultar]

1 Serotipos
2 Enfermedades
3 Diagnóstico

o

3.1 Cultivo

o

3.2 Aglutinación de partículas de látex

o

3.3 PCR

4 Tratamiento
5 Interacciones con Streptococcus pneumoniae
6 Referencias
7 Enlaces externos

Serotipos[editar]
En 1930 se definieron dos categorías principales de H. influenzae: cepas con cápsula y sin ella.
La patogénesis de las infecciones de H. influenzae no se comprende totalmente, aunque la presencia
del tipo B encapsulado (HiB) es el principal factor de virulencia. Su cápsula le permite resistir
la fagocitosis y la lisis en los huéspedes no inmunizados. Las cepas no encapsuladas son menos
invasivas, aunque son capaces de inducir una respuesta inflamatoria que causa trastornos. Como
ejemplos de infección por cepas capsuladas se puede mencionar a la meningitis, neumonía y epiglotitis.
La vacunación con la vacuna Hib conjugada es efectiva en la prevención de la infección y varias
vacunas se usan rutinariamente.

Enfermedades[editar]
La mayoría de las cepas de H. influenzae son patógenos oportunistas, esto es, viven en su huésped sin
causar enfermedades, pero pueden causar problemas cuando otros factores (tal como una
enfermedad viral que reduce la respuesta inmune) crean una oportunidad infecciosa. Se conocen seis
tipos de H. influenzae capsuladas: a, b, c, d, e y f,3 así como cepas no capsuladas, responsables de
enfermedades emergentes.4
Las enfermedades causadas naturalmente por H. influenzae parecen afectar solo a los seres humanos.
En los niños, H. influenzae tipo B (HIB) causa bacteriemia y meningitis bacteriana aguda.
Ocasionalmente causa celulitis, osteomielitis, epiglotitis e infecciones asociadas. Debido al uso rutinario
de la vacuna HIB conjugada en EE.UU. desde 1990, la incidencia de la enfermedad HIB invasiva se ha
reducido a 1,3 por 100 000 niños. Sin embargo, HIB continúa siendo la causa principal de las
infecciones del tracto respiratorio inferior en niños de los países en vías de desarrollo que no realizan
vacunaciones. Las cepas de H. influenzae sin cápsula (no del tipo B) causan infecciones del oído (otitis
media) y oculares (conjuntivitis) ysinusitis en niños y se asocian con la neumonía. La meningitis,
especialmente en infantes, niños mayores de 7 años y en los ancianos, es la manifestación clínica más
seria de las invasiones tisulares causadas por Haemophilus influenzae.5 Ciertas cepas de tipo no-b
aparecen con mutaciones que causan enfermedades invasivas en individuos vacunados en contra del
tipo b (las cepas capsuladas).4

Diagnóstico[editar]
El diagnóstico clínico del H.influenzae típicamente es realizado por cultivos o por la técnica de
aglutinación en látex. El diagnóstico es considerado como confirmativo cuando el organismo es aislado
en un sitio estéril del cuerpo. Cabe mencionar que el H. Influenzae cultivado a partir de el esputo o
desde la cavidad nasofaríngea no es válido debido a que generalmente esas zonas están colonizadas
por el agente. Otros sitios como el LCR y la sangre sí son válidos y confirmativos.

Cultivo[editar]
Los cultivos bacterianos de H. influenzae se realizan en placas de agar, de preferencia agar chocolate,
con adición de X (hemina) y V (NAD), a 37 ° C en un incubador con CO2-enriquecido.6 El crecimiento de
agar sangre es sólo un fenómeno satélite alrededor de otras bacterias. Las colonias de H.
influenzae aparecen como colonias convexas, lisas, pálidas, grises o transparentes. La observación con
tinción de Gram y microscópicos de un espécimen de H. influenzae mostrará cocobacilos Gramnegativos, sin acuerdo específico. El organismo cultivo puede caracterizarse aún más mediante pruebas
de catalasa y oxidasa, las cuales deben ser positivas. En las pruebas serológicas es necesario distinguir
el polisacárido capsular y diferenciar entre la cepa b de H. influenzae y las cepas no encapsuladas.
Aunque muy específicos, los cultivos bacterianos de H. influenzae carecen de la sensibilidad. El uso de
antibióticos antes de la toma de la muestra reduce en gran medida la tasa de aislamiento al matar las
bacterias antes de que la identificación sea posible.7 Más allá de esto, H. influenzae es una bacteria muy
sensible al protocolo de cultivo, y cualquier modificación de este puede reducir las tasas de aislamiento.
La H. influenzae crece en la zona hemolítica de Staphylococcus aureus en placas de agar sangre pues
la hemólisis de las células de S. aureus libera nutrientes vitales para su crecimiento.

Aglutinación de partículas de látex[editar]
La prueba de aglutinación de partículas de látex LAT por sus siglas en ingles (latex particle agglutination
test) es un método más sensible para la detección de la H. infuenzae.8 Debido a que el método se basa
en antígenos en lugar de bacterias viables en un cultivo, los resultados no son afectados por el uso
previo de antibióticos. También tiene el beneficio adicional de ser mucho más rápido que los métodos de
cultivo. Sin embargo, no se puede detectar la sensibilidad a antibióticos con LAT, por lo que es
necesario un cultivo en paralelo.

PCR[editar]
La reacción en cadena de polimerasa (PCR) ha demostrado ser más sensible que cualquiera de las
pruebas de LAT o el cultivo.9 Sin embargo, PCR no es aún un método común en la práctica clínica.
La Inmunoelectroforesis, por contra, ha demostrado ser un método de investigación de diagnóstico
eficaz.

Tratamiento[editar]
Una nueva forma de combatir al H. influenzae, al neumococo, y otros patógenos respiratorios y
urinarios, es usar una cefalosporina de tercera generación denominada cefditoren pivoxilo,
una prodroga éster, especialmente recomendada en casos de resistencia
a antibióticos habituales.10 Actualmente esta molécula está avalada por la Semergen y otras sociedades
médicas como la mejor opción ante la amoxicilina con clavulánico.[cita requerida]
La resistencia a antibióticos ha incrementado entre las cepas de H. influenzae, mayormente en términos
de resistencia a la ampicilina mediada por β-lactamasa, lo que representa una seria preocupación clínica
a nivel mundial. Por lo general, aquellas cepas resistentes a la ampicilina son también resistentes
al cloranfenicol.5

Haemophilus influenzae

  • 1.
    Haemophilus influenzae Haemophilus influenzae H.influenzae sobre una placa de agar-sangre. Clasificación científica Dominio: Bacteria Filo: Proteobacteria Clase: Gammaproteobacteria Orden: Pasteurellales Familia: Pasteurellaceae Género: Haemophilus Especie: H. influenzae (LEHMANN & NEUMANN 1896) WINSLOW et al. 1917 Haemophilus influenzae, anteriormente llamado bacilo de Pfeiffer o Bacillus influenzae, son cocobacilos Gram-negativo no móviles descritos en 1892 por Richard Pfeiffer durante
  • 2.
    una pandemia degripe. Es generalmente aerobio pero puede crecer como anaerobiofacultativo. H. influenzae fue considerado erróneamente como la causa de la gripe común hasta 1933, cuando la etiología viral de la gripe llegó a ser aparente. Sin embargo, H. influenzae es responsable de un amplio rango de enfermedades como meningitis, epiglotitis,neumonía, sepsis y otras de menor gravedad.1 Debido a su pequeño genoma, H. influenzae fue el primer organismo de vida libre cuyo genoma completo fue secuenciado, por Craig Venter. Su genoma consiste de 1.830.140 pares de bases y contiene 1.740 genes.2 Índice [ocultar] 1 Serotipos 2 Enfermedades 3 Diagnóstico o 3.1 Cultivo o 3.2 Aglutinación de partículas de látex o 3.3 PCR 4 Tratamiento 5 Interacciones con Streptococcus pneumoniae 6 Referencias 7 Enlaces externos Serotipos[editar] En 1930 se definieron dos categorías principales de H. influenzae: cepas con cápsula y sin ella. La patogénesis de las infecciones de H. influenzae no se comprende totalmente, aunque la presencia del tipo B encapsulado (HiB) es el principal factor de virulencia. Su cápsula le permite resistir la fagocitosis y la lisis en los huéspedes no inmunizados. Las cepas no encapsuladas son menos invasivas, aunque son capaces de inducir una respuesta inflamatoria que causa trastornos. Como ejemplos de infección por cepas capsuladas se puede mencionar a la meningitis, neumonía y epiglotitis. La vacunación con la vacuna Hib conjugada es efectiva en la prevención de la infección y varias vacunas se usan rutinariamente. Enfermedades[editar] La mayoría de las cepas de H. influenzae son patógenos oportunistas, esto es, viven en su huésped sin causar enfermedades, pero pueden causar problemas cuando otros factores (tal como una
  • 3.
    enfermedad viral quereduce la respuesta inmune) crean una oportunidad infecciosa. Se conocen seis tipos de H. influenzae capsuladas: a, b, c, d, e y f,3 así como cepas no capsuladas, responsables de enfermedades emergentes.4 Las enfermedades causadas naturalmente por H. influenzae parecen afectar solo a los seres humanos. En los niños, H. influenzae tipo B (HIB) causa bacteriemia y meningitis bacteriana aguda. Ocasionalmente causa celulitis, osteomielitis, epiglotitis e infecciones asociadas. Debido al uso rutinario de la vacuna HIB conjugada en EE.UU. desde 1990, la incidencia de la enfermedad HIB invasiva se ha reducido a 1,3 por 100 000 niños. Sin embargo, HIB continúa siendo la causa principal de las infecciones del tracto respiratorio inferior en niños de los países en vías de desarrollo que no realizan vacunaciones. Las cepas de H. influenzae sin cápsula (no del tipo B) causan infecciones del oído (otitis media) y oculares (conjuntivitis) ysinusitis en niños y se asocian con la neumonía. La meningitis, especialmente en infantes, niños mayores de 7 años y en los ancianos, es la manifestación clínica más seria de las invasiones tisulares causadas por Haemophilus influenzae.5 Ciertas cepas de tipo no-b aparecen con mutaciones que causan enfermedades invasivas en individuos vacunados en contra del tipo b (las cepas capsuladas).4 Diagnóstico[editar] El diagnóstico clínico del H.influenzae típicamente es realizado por cultivos o por la técnica de aglutinación en látex. El diagnóstico es considerado como confirmativo cuando el organismo es aislado en un sitio estéril del cuerpo. Cabe mencionar que el H. Influenzae cultivado a partir de el esputo o desde la cavidad nasofaríngea no es válido debido a que generalmente esas zonas están colonizadas por el agente. Otros sitios como el LCR y la sangre sí son válidos y confirmativos. Cultivo[editar] Los cultivos bacterianos de H. influenzae se realizan en placas de agar, de preferencia agar chocolate, con adición de X (hemina) y V (NAD), a 37 ° C en un incubador con CO2-enriquecido.6 El crecimiento de agar sangre es sólo un fenómeno satélite alrededor de otras bacterias. Las colonias de H. influenzae aparecen como colonias convexas, lisas, pálidas, grises o transparentes. La observación con tinción de Gram y microscópicos de un espécimen de H. influenzae mostrará cocobacilos Gramnegativos, sin acuerdo específico. El organismo cultivo puede caracterizarse aún más mediante pruebas de catalasa y oxidasa, las cuales deben ser positivas. En las pruebas serológicas es necesario distinguir el polisacárido capsular y diferenciar entre la cepa b de H. influenzae y las cepas no encapsuladas. Aunque muy específicos, los cultivos bacterianos de H. influenzae carecen de la sensibilidad. El uso de antibióticos antes de la toma de la muestra reduce en gran medida la tasa de aislamiento al matar las bacterias antes de que la identificación sea posible.7 Más allá de esto, H. influenzae es una bacteria muy sensible al protocolo de cultivo, y cualquier modificación de este puede reducir las tasas de aislamiento.
  • 4.
    La H. influenzaecrece en la zona hemolítica de Staphylococcus aureus en placas de agar sangre pues la hemólisis de las células de S. aureus libera nutrientes vitales para su crecimiento. Aglutinación de partículas de látex[editar] La prueba de aglutinación de partículas de látex LAT por sus siglas en ingles (latex particle agglutination test) es un método más sensible para la detección de la H. infuenzae.8 Debido a que el método se basa en antígenos en lugar de bacterias viables en un cultivo, los resultados no son afectados por el uso previo de antibióticos. También tiene el beneficio adicional de ser mucho más rápido que los métodos de cultivo. Sin embargo, no se puede detectar la sensibilidad a antibióticos con LAT, por lo que es necesario un cultivo en paralelo. PCR[editar] La reacción en cadena de polimerasa (PCR) ha demostrado ser más sensible que cualquiera de las pruebas de LAT o el cultivo.9 Sin embargo, PCR no es aún un método común en la práctica clínica. La Inmunoelectroforesis, por contra, ha demostrado ser un método de investigación de diagnóstico eficaz. Tratamiento[editar] Una nueva forma de combatir al H. influenzae, al neumococo, y otros patógenos respiratorios y urinarios, es usar una cefalosporina de tercera generación denominada cefditoren pivoxilo, una prodroga éster, especialmente recomendada en casos de resistencia a antibióticos habituales.10 Actualmente esta molécula está avalada por la Semergen y otras sociedades médicas como la mejor opción ante la amoxicilina con clavulánico.[cita requerida] La resistencia a antibióticos ha incrementado entre las cepas de H. influenzae, mayormente en términos de resistencia a la ampicilina mediada por β-lactamasa, lo que representa una seria preocupación clínica a nivel mundial. Por lo general, aquellas cepas resistentes a la ampicilina son también resistentes al cloranfenicol.5