El documento describe el movimiento artístico del happening, que surgió en los años 1950 y 1960 como una manifestación multidisciplinaria que buscaba la participación del público. Se considera que el primer happening fue una obra de John Cage en 1952. El happening alcanzó su apogeo en la década de 1960, especialmente en Ámsterdam y Colonia, donde artistas como Beuys y Vostell usaron esta forma para criticar valores sociales y despertar una conciencia crítica. Aunque inicialmente buscaba liberar al público de la pasividad, muchos happenings