Victoria Camps, una filósofa y catedrática española, discute la naturaleza de la ética y las emociones en una entrevista. Ella argumenta que la ética no es simplemente un conjunto de normas, sino una sensibilidad. También señala que las emociones son importantes para la moralidad, pero que no debemos dejarnos llevar por ellas. Finalmente, enfatiza la necesidad de equilibrar el individualismo con el bienestar de los demás para lograr una sociedad ética.