El documento describe cómo la humanidad desarrolló las unidades de medida convencionales a través de la necesidad de medir distancias, terrenos, intercambios comerciales y construcciones. Inicialmente, las personas usaron partes de su cuerpo como unidades de medida, pero esto llevó a inconsistencias. Más tarde, se establecieron las primeras unidades convencionales formales como el metro, el kilogramo y el segundo para proporcionar mediciones estandarizadas.