Los hongos filamentosos conocidos como mohos se caracterizan por estar constituidos por filamentos ramificados llamados hifas que forman un conjunto entrelazado denominado micelio. Pueden reproducirse de forma asexual a través de la producción de esporas llamadas conidios en estructuras denominadas conidióforos, o de forma sexual mediante la formación de esporas en esporangios. Presentan tres tipos de hifas: no septadas, septadas con células mononucleadas y septadas con células multinucleadas.