El Imperio Napoleónico y la Restauración Monárquica (1804-1815) se caracterizó por la expansión de los ideales de la Revolución Francesa a través de Europa por el ejército francés liderado por Napoleón Bonaparte. Sin embargo, las derrotas militares y el nacionalismo en otros países llevaron al fin del Imperio en 1815. Luego, en el Congreso de Viena, las potencias europeas restauraron la monarquía y el orden previo a la Revolución Francesa.