Los incendios forestales se producen por la quema de vegetación en zonas boscosas y pueden ser naturales o provocados. Las causas más comunes son los incendios intencionados (60% de los casos), negligencias accidentales (20-25%) y rayos (4-5%). Las consecuencias incluyen daños ecológicos, pérdida de hábitat animal, contaminación, daños a la salud y propiedades, y pérdida económica. La prevención requiere educación pública, mantenimiento del bosque, vigilancia y legislación