Para aumentar la eficiencia térmica de un ciclo de vapor es necesario aumentar la temperatura a la que se transfiere el calor en la caldera y disminuir la temperatura a la que se rechaza el calor en el condensador. Esto se puede lograr reduciendo la presión del condensador o incrementando la presión de la caldera. Otra opción es sobrecalentar el vapor a altas temperaturas.