La obesidad infantil ha aumentado en los últimos 20 años, especialmente en países desarrollados, debido a dietas pobres y falta de actividad física, así como factores culturales y psicológicos. La obesidad en los niños conlleva riesgos de salud a largo plazo y problemas psicológicos. El tratamiento implica cambios en el estilo de vida, incluyendo dieta balanceada y ejercicio regular.