La obesidad infantil ha aumentado en los últimos veinte años, especialmente en países desarrollados, debido principalmente a dietas poco saludables y falta de actividad física. Casi uno de cada diez niños es obeso a los 10 años. La obesidad infantil puede conducir a problemas de salud a largo plazo y una baja autoestima. El tratamiento implica cambios en la dieta, aumento del ejercicio y terapia conductual para promover estilos de vida más saludables.