El documento describe cambios de conducta en niños que podrían indicar problemas emocionales o de salud, como falta de apetito, problemas de sueño, irritabilidad e aislamiento. También explica que la conducta de los niños es su forma de comunicar cómo se sienten ante estímulos del entorno. Los padres deben estar atentos a los cambios de conducta y buscar ayuda profesional si observan síntomas persistentes.