La psicología comenzó como un interés filosófico en comprender el alma y la mente humanas más que como un estudio empírico. En la antigua Grecia, Platón y Aristóteles abordaron estas cuestiones desde perspectivas espiritualistas y naturalistas, respectivamente. Más tarde, en la era moderna, la psicología evolucionó hacia un enfoque empírico basado en la observación y medición de la conducta, aunque también se mantuvieron perspectivas racionalistas.