La innovación social se refiere a nuevos procesos y prácticas que buscan resolver problemas comunitarios, involucrando a los beneficiarios como actores de su propio desarrollo. Su objetivo es optimizar las políticas públicas y los recursos para lograr mejoras en la calidad de vida, especialmente en grupos vulnerables. Esta innovación se apoya en factores tanto endógenos como exógenos, y abarca diversas áreas temáticas como salud, educación y desarrollo agrícola.