La interfaz gráfica de usuario (GUI) permite la interacción entre humanos y computadoras a través de un entorno gráfico. La GUI juega un papel importante en los sistemas, ya que es la primera impresión del usuario. El diseño de una interfaz incluye cuatro fases: reunir requisitos del usuario, diseñar la interfaz, construir un prototipo, y probar la interfaz con usuarios. Las técnicas de diseño efectivo incluyen presentar la información de manera sencilla, clara y predecible.