La columna vertebral consta de 33 huesos llamados vértebras, que se articulan entre sí a través de articulaciones intervertebrales anterior y posterior. Los discos intervertebrales, compuestos de un núcleo pulposo gelatinoso rodeado por un anillo fibroso, se encuentran entre las vértebras y permiten ligeros movimientos al amortiguar cargas y estabilizar la columna. Cada articulación intervertebral tiene tres puntos de apoyo que forman una articulación de triple soporte variable, permitiendo diversos matices de movimiento.