El documento presenta tres puntos principales sobre la profecía bíblica:
1) Los profetas dirigieron sus mensajes a pueblos específicos en tiempos específicos para revelar lo que Dios ha hecho y hará en el futuro.
2) El propósito de la profecía es llamar al cambio en el pensamiento y la conducta hacia Dios.
3) Toda profecía debe señalar de alguna manera a Cristo, en quien culmina el propósito redentor de Dios.