Una buena nutrición y alimentación son importantes para mantener un cuerpo sano. La nutrición implica los procesos de obtención y digestión de nutrientes del organismo, mientras que la alimentación se refiere a la ingesta de sustancias contenidas en los alimentos. Una dieta saludable proporciona proteínas, carbohidratos, grasas, agua, vitaminas y minerales necesarios. Por el contrario, una mala alimentación puede favorecer enfermedades como la obesidad, hipertensión y diabetes.