El documento analiza la relación y el pensamiento de Bartolomé de las Casas y Francisco de Vitoria en el contexto de los derechos humanos de los indios durante la conquista de América. Se discuten sus posturas sobre la guerra y la evangelización, enfatizando que las Casas aboga por un método misionero pacífico, mientras que Vitoria es citado en debates sobre la justificación de la guerra. También se menciona a Domingo de Soto, quien se debatía entre las posturas de ambos, pero finalmente coincide en la necesidad de rechazar las conquistas y las encomiendas.