La adaptación escolar supone un gran cambio para los niños al separarse de su familia y enfrentarse a un nuevo entorno. Los niños experimentan cambios sustanciales en su rutina y forma de vida. La adaptación debe ser gradual para que los niños no se sientan abrumados, y los padres juegan un papel clave al brindar información y apoyo emocional. Es importante familiarizar a los niños con la escuela de forma paulatina y hacerlos sentir seguros y respaldados durante el proceso de adaptación.