La comunicación es fundamental para las relaciones familiares. Puede ser verbal a través del lenguaje o no verbal a través de gestos y expresiones. Los conflictos y problemas son inevitables en las familias, pero lo importante es tener una actitud positiva para resolverlos. Se recomienda identificar el problema, analizar sus causas, explorar soluciones, elegir una opción, establecer un compromiso, examinar los resultados y agradecer la ayuda recibida.