Este documento trata sobre la necesidad de una revisión racional de los valores y la construcción de valores universales. Propone que la ética y la moral deben guiarse por la razón y el imperativo de tratar a todos los seres humanos como fines en sí mismos, más allá de intereses particulares o creencias condicionadas. También argumenta que se requiere un análisis crítico de los valores y los medios de poder para llevar a cabo la justicia de forma racional y pacífica.