La corrosión es un proceso químico de oxidación que afecta a diversos metales y estructuras, generando costos significativos en su reparación y prevención. Factores como el ambiente y la presencia de agua aceleran este fenómeno, que puede ser prevenido mediante el uso de materiales resistentes. Aunque no se puede evitar por completo, estrategias como el recubrimiento y el uso de metales nobles pueden mitigar sus efectos.