La desconcentración administrativa consiste en distribuir funciones de una entidad u organismo a diferentes áreas funcionales o unidades territoriales para garantizar la eficiente prestación de servicios y cumplimiento de funciones. Se diferencia de la delegación y la descentralización en que no implica la transferencia de la persona jurídica y mantiene una jerarquía y dependencia entre la autoridad concentrada y las autoridades desconcentradas.