La Gioconda de Leonardo da Vinci es uno de los cuadros más famosos del Renacimiento. Da Vinci pintó la enigmática sonrisa y mirada de la mujer usando la técnica del sfumato para crear sutiles efectos de luz. A pesar de los siglos de especulación, la identidad de la mujer retratada sigue siendo desconocida. La Gioconda es admirada por su belleza serena y por capturar tanto lo físico como el alma de su sujeto.