El documento describe la arquitectura barroca en Italia, con un enfoque en la Basílica de San Pedro del Vaticano y la Plaza de San Pedro. Varios arquitectos contribuyeron al diseño de la basílica a lo largo de los siglos, incluidos Bramante, Rafael, Miguel Ángel y Maderna. Bernini diseñó la plaza ovalada y las columnatas perimetrales para crear un espacio capaz de acoger grandes congregaciones, simbolizando el lugar de concentración de todas las gentes del mundo.