La ópera francesa en el siglo XIX evolucionó desde óperas heroicas que ensalzaban la Revolución Francesa hasta el desarrollo del género de la grand opéra caracterizado por gran escala y temas históricos. Compositores como Meyerbeer, Rossini, Berlioz, Gounod, Bizet y Massenet dominaron el género y ayudaron a establecer la identidad de la ópera francesa a través del uso de coros, ballets y orquestas grandes. El Conservatorio de París también jugó un