Carl Rogers, nacido en 1902, fue un psicólogo que desarrolló la terapia centrada en el cliente, enfatizando la importancia de la autoactualización y la congruencia del yo en el bienestar psicológico. Su enfoque destaca que las personas tienen una tendencia innata hacia el crecimiento y que la incongruencia entre el concepto del yo y las experiencias reales puede causar trastornos emocionales. Rogers aboga por la aceptación incondicional y el respeto positivo como elementos clave para fomentar la salud mental y la autenticidad personal.