La resistencia aeróbica permite un esfuerzo muscular prolongado con una frecuencia cardiaca entre 130 y 170 pulsaciones por minuto. Proporciona beneficios como fortalecer el corazón, pulmones y sistema inmunológico, y puede desarrollarse mediante actividades como correr, caminar o ciclismo. La carrera de 400 metros requiere tanto velocidad como resistencia y un equilibrio entre entrenamiento de ambas cualidades.