El miedo a la soledad obstaculiza la autonomía, creando dependencia y reforzando mitos negativos sobre estar sola, especialmente en mujeres. Diferenciar entre soledad y desolación es crucial, ya que la soledad puede ser un espacio para el autodescubrimiento y la autoafirmación, mientras que la desolación implica una falta de recursos y una dependencia emocional. Para construir autonomía, es esencial transformar la soledad en un estado positivo y desarrollar un pensamiento autónomo que no dependa de otros.